Aunque la prioridad principal ahora es la distribución de las vacunas existentes, porque se sabe que funcionan contra de las variantes por el momento, la agencia de la ONU para salud afirmó que también busca reforzar su capacidad de investigación y desarrollo ante posibles mutaciones que sean más resistentes en el futuro. 

La Organización Mundial de la Salud celebró este lunes que las farmacéuticas que producen vacunas contra el COVID-19 continúen la investigación ante las nuevas variantes identificadas del coronavirus.

Moderna, por ejemplo, anunció que su vacuna de momento es efectiva ante las mutaciones identificadas en el Reino Unido y Sudáfrica, y que hará pruebas para posibles dosis de refuerzo.

“Nos parece fantástico que Moderna y otros productores ya estén mirando que se necesitará para sus productos en el futuro. La ciencia ha hecho un trabajo extraordinario en esta crisis, las variantes son una preocupación que está ahí, pero creo que ya tenemos la ciencia para abordarlo correctamente y para estar un paso adelante a medida que la pandemia y el virus avanza”, aseguró el asesor jefe de esa agencia de la ONU, Bruce Aylward, durante la

conferencia bisemanal de la Organización.

El experto informó que se está actualmente revisando el plan estratégico del Acelerador de Herramientas contra el COVID-19 (ACT) para el 2021, y afirmó que la detección progresiva de mutaciones que causen preocupación, especialmente en las llamadas proteínas del pico (proteínas de S), es una de las prioridades.

“Aunque nuestra prioridad principal es la distribución de las vacunas que ya tenemos, porque sabemos que funcionan contra de las variantes por el momento entonces lo importante es proteger a la mayor cantidad de gente que podamos, la segunda prioridad es cómo podemos invertir en la agenda de investigación y desarrollo de los productos, y establecer los caminos regulatorios de aprobación en caso de estas variantes”, agregó.

Aylward dijo que esperaba que los fabricantes sigan compartiendo información sobre las herramientas que utilizan y las variantes que tienen en cuenta para el desarrollo de sus productos y los ensayos clínicos.

“Estaremos en un periodo en el que veremos aún más colaboración con los productores para ver conjuntamente como podemos evaluar las mutaciones y cómo respondemos en términos de investigación y desarrollo”, explicó.

 

Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos (NIH) Una imagen digitalmente aumentada de una muestra de un paciente presenta células verdes muy infectadas con la partícula de virus SARS-COV-2 de color púrpura.

Un sistema de monitoreo epidemiológico

La líder técnica de la OMS informó que además se encuentran trabajando con socios de todo el mundo para mejorar el sistema que detecta los cambios del virus cuando emerjan.

María Van Kerkhove afirmó que la idea es ser “proactivos” al mirar diferentes tipos de mutaciones y las combinaciones que se encuentran en diferentes países y que deben ser propiamente evaluadas.

“Esto lo estamos haciendo con un monitoreo epidemiológico reforzado a través del mundo, asegurándonos de que tenemos sistemas robustos para rastrear este virus y a quien infecta, de manera que podamos reducir la transmisión y encontrar cualquier cambio significativo en la transmisión donde no nos lo esperemos, por ejemplo, un área donde se estén tomando medidas de salud y aun veamos contagio. De esa manera fue que el Reino Unido identificó sus variantes en noviembre y diciembre”, explicó.

La epidemióloga informó que también se está aumentado el monitoreo de las secuencias genéticas a través del mundo, algo que ha mejorado en el último año, pero debe “reforzarse aún más”.

“Tenemos que utilizar otros sistemas para no comenzar de cero. Por ejemplo, la red global de la influenza, en la que 89 laboratorios están haciendo secuenciación genómica de SARS-CoV2 y queremos aumentarlo. Queremos aprovechar toda la experiencia de la red del polio, del VIH, porque hay sistemas en los países que pueden hacer secuenciación genómica, y cuantas más haya, más pueden ser compartidas”, expresó.

Además, la OMS trabaja en una iniciativa para que esas secuencias puedan ser compartidas en plataformas con metadata para que sean analizadas a través de la bioinformática y la genética.

El director de emergencias de la Organización, Michael Ryan, dijo que era necesario que los países se involucraran en esta iniciativa y que la OMS está dispuesta a ofrecer toda su capacidad y asesoría técnica.

“Esperamos que todos los países que quieran mejorar su capacidad de secuenciación genómica y quieran contribuir datos al conocimiento mundial, puedan hacerlo si quieren”, dijo.

“Esto es algo que va a continuar y que será reforzado en el tiempo, los virus cambian, pero tenemos que concentrarnos en prevenir contagios al mismo tiempo que monitoreamos las mutaciones”, agregó Van Kerkhove.

UNICEF/Vinay Panjwani Trabajadores sanitarios posan con una dosis de la vacuna contra el COVID-19. Se necesita aumentar la producción y distribución de vacunas en todo el mundo.

Las mutaciones no cambian las reglas del juego.

La epidemióloga expresó que las variantes del SARS-CoV-2 no cambian las reglas de juego, ni los cuatro elementos que los países deben implementar: prevención, control, tratamiento y vacunación.

“Quiero reiterar que todo lo que hemos aprendido de las variantes no cambia el enfoque para controlar el COVID. Tomará mucho más tiempo del que queremos para que las vacunas tengan el impacto que van a tener, pero tenemos otras herramientas, ahora mismo tenemos que prevenir la mayor cantidad de casos que podamos. No solo para mantenernos seguros sino para proteger a nuestros seres queridos que tienen otros riesgos”, explicó.

La experta resaltó que en países donde se han detectado las variantes como Sudáfrica, Reino Unido, Irlanda y Dinamarca, los casos están disminuyendo.

“Las medidas de control funcionan, que no se nos olvide que todavía tenemos estas herramientas”, concluyó.

University of Oxford/John Cairns La comunidad científica sigue trabajando en el desarrollo de las vacunas contra el COVID-19.

Las dosis de la vacuna

La Organización Mundial de la Salud recomendó “encarecidamente” también este lunes poner las dos dosis de las vacunas del COVID-19 aunque la segunda se retrase.

Los especialistas de la Organización recordaron que dos de las vacunas disponibles, las desarrolladas por Pfizer y Moderna, solo se han probado con un régimen de dos dosis separadas por 21 días.

Bruce Aylward aseguró que, dada la limitada producción de vacunas, puede haber “muchas razones” por las que se retrase la segunda dosis, por lo que respetan que algunos países hagan pequeños cambios en los calendarios.

“Lo importante es asegurarse de que tienes la segunda dosis, incluso aunque se retrasen. Pero la recomendación es usar las vacunas del modo en que se han aprobado y se han testado porque esa es la forma de la que tenemos datos y es la forma en la que funcionan mejor”, explicó Ayward respondiendo a una pregunta sobre la situación en México.

Este lunes se ha alcanzado un millón de muertos en las Américas. Aunque el aumento de casos se está “estabilizando”, los hospitales siguen “bajo presión”, explicó el doctor Mike Ryan que destacó como Centro y Sudamérica no han tenido “descanso” durante la pandemia con niveles de transmisión muy elevados durante el último año.

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